Partiendo de la base de que un buen diseñador se esforzará al máximo para entender a su cliente y para hacerse entender él mismo, escribo este post pensando en la situación idónea y un tanto idealista.
Hablando del diseño web en particular, el trabajo que tiene por delante el profesional en cuestión no es una tarea que deba abordar en solitario. Se debe tratar de un trabajo en equipo, y como tal los sujetos que lo conformen deben de estar lo más compenetrados posible.
Este es el principal motivo por el que el diseñador hace preguntas, tests y habla con su cliente: para lograr saber aquellas cosas que el propio cliente no es consciente de que las sabe, y de ese modo sumergirse en su mundo.
Este proceso puede ser más o menos largo en función de la capacidad de expresarse que demuestre el cliente. ¿No sería fantástico que fuese una parte del proceso sencilla e incluso divertida para ambos?
2. Intentar entenderlo demuestra implicación
3. Fomentas la empatía
4. Los resultados siempre serán mejores
5. Te posicionas como un buen cliente
6. Comprenderás mejor las dificultades
7. Sabrás desde el primer momento lo que tu proyecto necesita
8. Mejorarás tus briefings
9. Mejorarás tu visión sobre el diseño
10. ¿Cuál crees tú que es la 10ª razón?
1. Menos tiempo = Menos dinero
Saber las mismas cosas en el menor tiempo siempre os beneficiará a ambos. A ti, como cliente, te supondrá un ahorro, ya que cuando el proceso se alarga sube el presupuesto.
2. Intentar entenderlo demuestra implicación
Y no hay nada que nos guste más que un cliente implicado (en su justa medida). Una persona colaboradora, que muestra interés en lo que hacemos y que se presta a cualquier prueba a la que la queramos someter por el bien de su proyecto. Esa es una actitud ganadora.
3. Fomentas la empatía
Es imposible no sentirse más cerca de alguien que se esfuerza por entenderte, aunque todo le suene a chino. El mero hecho de participar hará que el diseñador ponga todo de su parte por que te quedes con él.
4. Los resultados siempre serán mejores
Al empatizar, al entenderse mutuamente, se crea el ambiente perfecto para el trabajo en equipo. Y es de esta situación de la que se obtienen los mejores diseños. ¿Quieres un buen diseño para tu proyecto? Empatiza con tu diseñador.
5. Te posicionas como un buen cliente
Ese con el que queremos trabajar una y mil veces más, porque estamos cómodos y nos sentimos valorados. Porque realmente creemos que nuestro trabajo ha gustado, y que ha logrado sacar lo mejor del proyecto. Es ese cliente al que nos gusta saludar por la calle, felicitarle la Navidad o invitarlo a una caña. Ese cliente por el que probablemente nos esforcemos un poquito más que con el resto, para seguir dando lo mejor de nosotros mismos.
6. Comprenderás mejor las dificultades
Todo proyecto puede pasar por momentos flojos, baches o crisis (llámalos como quieras), y no es fácil ni admitirlos ni asumirlos por cualquiera de las partes implicadas. Lo mejor en estos momentos es aceptar la realidad y capear el temporal de la mejor forma posible. Son etapas de mucho estrés y agobio que, como mejor se llevan, es con una palmadita en el hombro y un “haz lo que creas oportuno”.
7. Sabrás desde el primer momento lo que tu proyecto necesita
Entender el proceso de diseño y comprender lo que un diseñador tiene que saber para ponerse a trabajar te hará ser mucho más preciso determinando lo que quieres. Enfocarás de un modo más inteligente el nuevo diseño, hablando de objetivos a cumplir y carencias que detectas en el diseño actual.
8. Mejorarás tus briefings
Esto es un hecho. El primer briefing de tu vida será un párrafo conformado por unas 3 o 4 líneas enviadas en un e-mail, eso lo sabes tú y lo sabemos nosotros. Cuanto más te esfuerces por hacerte expresar, por entender a tu diseñador y por aportar soluciones a tu proyecto, mejores briefings harás. Más detallados, específicos, sin divagaciones sobre modas o colores.
9. Mejorarás tu visión sobre el diseño
Dejarás de verlo como algo banal que hay que hacer para no quedarse desfasado para verlo como un empujón que refuerza toda la imagen de marca, que ayuda a reposicionarla o a asentarla en un mercado concreto. Dejarás de verlo como colocar 4 elementos aquí y 2 colores allí, para verlo como la solución funcional a un problema real.
10. ¿Cuál crees tú que es la 10ª razón?
Ayúdame a completar este listado compartiendo en los comentarios lo que tú crees que es un buen motivo para entender a un diseñador. O, si por el contrario, crees que no es labor del cliente entender al diseñador, también puedes dejar tu impresión y así crear un debate (que siempre son divertidos). ¡Te espero!


