Te planteas un rediseño del sitio de tu negocio y lo primero que haces es investigar. Buceas por toda la red en busca de otras webs (tanto de tu sector como de otros) cuyo diseño te resulte atractivo. Vas guardando capturas de pantalla de todos esos espacios junto con tipografías, fotografías e incluso colores que te gustan. Te sientes incluso orgulloso, porque en tu mente has logrado definir de forma bastante detallada cómo quieres que sea el rediseño, y te lanzas a buscar y contratar a un diseñador.
He aquí la clave. La diferencia fundamental y determinante entre dos actores que entran en escena:
Tal vez el nombre que he usado para describir el primero no sea el más adecuado, pero creo que ya puedes ver por donde voy. Seguiré dando algunas pautas más.
El experto se convertirá en tu mano, pero no tendrá las capacidades necesarias para orientarte a nivel global y saber si esa idea que tienes en la cabeza es la adecuada de cara a alcanzar objetivos.
El diseñador puede ser a la vez experto de una herramienta en concreto y combinar ambas aptitudes, pero por lo general un proyecto en el que lo único que pueda hacer es limitarse a representar lo que se le dice será para él poco gratificante.
Cuando contratas un diseñador por primera vez…
… Quieres que en realidad sea un experto: de WordPress, de Photoshop, de Illustrator, de InDesign… Los resultados no suelen ser buenos y a lo largo de la comunicación entre cliente y diseñador habrá bastantes tiranteces. Probablemente, la culpa la tengamos nosotros por no aclarar qué es lo que realmente podemos llegar a hacer por vuestros proyectos y especificar realmente qué es lo que tenéis en mente o qué es lo que esperáis de nosotros. Si esta conversación se produjera, ambas partes serían conscientes de lo que pueden esperar y el proyecto podría llegar a buen puerto.
Los miedos habituales ante la libertad creativa
Entonces, ¿te estoy diciendo que debes dejar pensar a tu diseñador y hacer un trabajo que no te guste al 100%?
Sí y no. Debes darle la suficiente libertad como para tomar las decisiones adecuadas, pero guiándolo en todo momento dejando claro qué objetivos persigues e incluso qué estilo te gusta más. Toda la investigación que haces antes de contactarnos nos sirve de mucha ayuda para conocer más a fondo qué te gusta, y de esta forma podremos valorar la opción de encajar algo de ese álbum visual en tu proyecto si tiene cabida.
En diseño web, las modas llegan y se van muy rápido. Ten en cuenta que siempre que te sometas a una, estarás obligado a refrescar y renovar diseño cada vez que desaparezca. ¿Quién se puede permitir esto? Un portal de noticias asociadas a tendencias, webs de diseño web o blogs de diseñadores. Si tu negocio no tiene nada que ver con esto, mejor será que te las quites de la cabeza.
Diseñador y experto
Espero que te haya quedada clara la diferencia entre el diseñador y el experto de una herramienta en concreto, y que este post te haya servido para pararte a reflexionar en qué estabas esperando hasta ahora de tus diseñadores. Aclarar, por último, que un diseñador puede prestarse a ser la mano que necesitas para plasmar tu idea en una ocasión, pero te aseguro de que en esta decisión entra en juego lo bien que le caigas y la posibilidad de acaparar más proyectos futuros, en esos ya ejerciendo como diseñador de libre pensamiento 😉
Antes de que te vayas me gustaría mucho que dejases tus impresiones en los comentarios. ¡Ahí te espero!


